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COSAS PEQUEÑAS QUE TE HACEN SUFRIR DE MUCHO ESTRÉS


Como dice el dicho, cada granito de arroz cuenta, ya sea para bien o para mal. Puedes tener muchas pequeñas cosas en tu vida que te están hundiendo en el estrés, algunas de ellas no se pueden evitar del todo y eso empeora un poco más la situación, lo mejor que puedes hacer para lidiar con ello es buscar tu forma de afrontarlo, dependerá de como ves y de cómo quieres vivir tu vida.

Puede que no tengas el control de todo lo que te sucede durante el día, pero algo que si puedes hacer es controlar cómo reaccionar y como actúas ante esa situación inesperada e indeseada.


Cosas pequeñas que te hundirán en el estrés

- No ríes ante las pequeñas molestias. Si no afrontas los problemas con una buena actitud tu bienestar emocional se verá gravemente afectado y te volverás más propenso a ser una persona con hipersensibilidad, ya que pasas por el mismo problema a diario o más seguido de lo que debería. 

Con la risa alivias poco a poco el malestar, te da la oportunidad de idear una mejor solución y te ayuda a reducir tu presión arterial, no es ideal sufrir un infarto por un enojo.


- Llevar la carga de alguien más. Tener alrededor a una persona que no puede lidiar de manera positiva con su estrés solo hará que se te contagie y te mantengas nervioso por largos lapsos de tiempo, también se te contagia el estrés cuando escuchas las quejas y la carga emocional de otra persona, mientras más cercano sea peor pueden llegar a ser los síntomas, no es tu deber resolver los problemas de los demás, mucho menos llevar su carga, no dejes que te influya de la manera incorrecta.


- No olvidar. Si sigue insistiendo en recordar un mal momento, una situación incómoda o imaginar lo que no ha sucedido, no te tortures por gusto propio, es perder tiempo, energía y bienestar por no dejar ir. Evade los malos recuerdos que te tortura y te estresan, relaja tu mente y enfócate en algo más importante, lo que importa es lo que está por venir.


- Tener hambre. Para muchas personas es un factor de estrés frecuente, cuando tienes hambre y por alguna situación que se presentó no has podido comer, es normal que estés sensible e irritable, lo mejor que puedes hacer para evitar este malestar es mantener pequeños snacks en tu bolso/cartera para ir comiéndolos poco a poco en el transcurso de la mañana o la tarde hasta que sea tu hora o tu oportunidad para comer, también puedes tener unos cuantos en la guantera del auto por si te atrapa el tráfico de ida o de vuelta a casa.


- Llevar tus pensamientos al extremo. La ansiedad se convierte rápidamente en estrés, y cuando se enfrenta a un problema o a una situación delicada no es buena idea llevarlo a los extremos, pensar o prepararse para lo peor solo lo desorientará más y no tendrá la mente clara para lidiar con dicho inconveniente. 

La incertidumbre es un gusanito que te come poco a poco si no lo erradicas de raíz, si no disfrutas el ahora y corriges tus problemas como debes estarás cavando un hoyo profundo en lugar de construir las escaleras para el mañana.


- Discutes temas delicados con frecuencia. Las distintas opiniones y preferencias nos hacen las personas que somos hoy, no todos podemos compartir un mismo pensamiento sobre algo, sería extraño, incómodo y muy aburrido, sabiendo eso, es una tontería enorme llegar a discusiones sobre preferencias, ya sean políticas, religiosas, profesionales o personales, siempre habrá una persona que querrá imponerte sus preferencias y que las compartas también.
 

Si te tomas la molestia de iniciar o continuar este tipo de conversaciones debes asegurarte que no saldrás afectado de ello, que no te alterarás ni te estresarás por lo que argumentan los demás involucrados, debes ser parcial y consiente de tus límites.


- Las redes sociales. Claramente es un arma de doble filo, si estás frustrado con tu estilo de vida, te estresará ver la “vida perfecta” que tienen los demás en sus redes. Debes tener la madurez suficiente para afrontar tus problemas, si tienes tiempo de sentir lástima por ti puedes usar ese tiempo para superarte y perseguir lo que realmente deseas, no puedes culpar a los demás por lo que estás dejando de hacer. 

Si no tienes la madurez que se necesita para ser un adulto con una buena crítica y perspectiva del mundo, estás condenado a vivir estresado hasta que des un paso en frente.


Ciertamente podemos llegar a vivir una vida llena de preocupaciones y responsabilidades, las cuales nos harán poner los nervios de punta y el estrés hasta el cielo más de una vez, aceptar el cambio y ver las cosas desde una mejor perspectiva es difícil al comienzo, con el paso de los días te acoplarás tan bien a la manera positiva de ver las cosas que llegarás a influenciar a tu entorno inconscientemente. 

No te dejes vencer por pequeñeces que se convierten en montañas de un día para otro, está atento a tu entorno y disfruta de lo bueno que te da la vida.