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4 MANERAS DE SENTIR SEGURIDAD EN TU RELACIÓN


Las relaciones son esenciales en la vida. Somos criaturas sociales, biológicamente no estamos programados para estar aislados o en soledad. 

Piénsalo un poco, cuando nacemos nos convertimos en parte de una familia, a medida que vamos creciendo jugamos con otros niños, vamos a la escuela, nos enamoramos, nos casamos, tenemos hijos, vamos a trabajar, nos reunimos, y así podría continuar con innumerables actividades que hacemos para socializar y crear relaciones o vínculos con otras personas.
 

Al ser criaturas sociales, es natural considerar la opinión de los demás y lo que sienten por nosotros. Valoramos la aceptación, apreciamos el amor y tememos al rechazo. Queremos ser respetados, que nos sean leales y honestos. Estas son las ideas que tenemos de la relaciones, a las que le damos un alto valor en nuestras vidas y por esto tememos a perderlas. Cuando esto sucede, nos volvemos inseguros.

Cuando amamos a una persona, podemos volvernos inseguros. Después de todo estamos invirtiendo tiempo, energía y nuestros sentimientos en esta relación, y obviamente, no queremos malgastarlos, ¿cierto?

En este estado de inseguridad podemos cometer muchos errores que nos vuelven más vulnerables a dañar y perder nuestra relación. Es por esto que aquí te traemos cuatro maneras de empezar a sentirte más seguro en tu relación:


1. ENTENDER LA PERSONALIDAD DEL OTRO Y CÓMO SE COMUNICA

La falta de comunicación es la razón de múltiples problemas de pareja. En parte esto se debe a que tenemos diferentes personalidades y mentes que influyen en la forma en cómo nos comunicamos. El secreto es entender estas diferencias.

Los extrovertidos, por ejemplo, se expresan verbalmente incluso antes de terminar de formar completamente el pensamiento en su mente. En cambio, los introvertidos, son de pocas palabras. Esto no significa que no les importe, simplemente no expresan tanto sus pensamientos. Igualmente podemos construir excelentes relaciones con ambos extremos, siempre que podamos entenderlos y ayudarlos a comunicarse.

Estos son tan sólo dos ejemplos de personalidad que pueden llevar a pensar erróneamente sobre una relación con alguien. Por tanto, observa, aprende sobre la personalidad de tu pareja y cómo se comunica en sus diferentes estados de ánimo y sus hábitos. Hacerlo te ayudará a evitar conflictos innecesarios y malos entendidos, mientras fortaleces el entendimiento de tu pareja y la relación que tienen.


2. DESHAZTE DEL PERFECCIONISMO

Nadie es perfecto. Es necesario que pongas los pies en la tierra y no te crees expectativas poco realistas de las personas para tener buenas relaciones. No te concentres en sus fallas o defectos, así nunca estarás contento con tu pareja.

Los defectos son inherentes al ser humano. Somos criados y educados de forma diferente, por diferentes personas, con personalidades diferentes, culturalmente diferentes y nuestras experiencias de vida también son diferentes. Algunos con ciertas ventajas en ciertos aspectos y desventajas en otros.

Todos estos rasgos diferentes crean nuestro ser, nuestra personalidad. Nadie es perfecto, y tampoco existen relaciones perfectas. Si crees que sí existe alguien perfecto que llegará a tu vida para tener una relación perfecta, vivirás con una sensación de vacío, decepción y, posiblemente, solo.

De lo que se trata es de encontrar una persona imperfecta, perfecta para ti.


3. LA CONFIANZA

Ya lo hemos dicho innumerables veces, la confianza es primordial en todas la relaciones humanas. Muchas relaciones se rompen porque uno o ambas personas, son incapaces de confiar el uno en el otro. Generalmente, este es el resultado de malas experiencias pasadas.

Entendemos que puede ser difícil y posiblemente tienes cicatrices que te recuerdan cuando traicionaron tu confianza en el pasado, pero ya lo hemos dicho aquí, no todas las personas son iguales, todos somos diferentes y por tanto, también son diferentes las relaciones.
 

Confiar y sentirte vulnerable es normal, sin embargo, sin la fuerza para hacernos vulnerables, las relaciones saludables no son posibles. Depende de ti decidir si tu vulnerabilidad  emocional vale el costo de depositar la confianza en otra persona. En pocas palabras, si esa persona lo vale y merece tu confianza. Recuerda que todos merecemos el beneficio de la duda, hasta que demostremos lo contrario.

Confiar y ser vulnerables nos permite disfrutar de nuestras buenas relaciones y aprender de las malas. Así que confía hasta que haya una razón para no hacerlo. Confía en tu instinto y siempre espera lo mejor.


4. CONCÉNTRATE EN LO POSITIVO

Los celos, la ansiedad, la preocupación y todas las emociones negativas traerán más inseguridad a tus relaciones. Así que concéntrate en todo los positivo y bonito de tu relación. Las relaciones son para ser disfrutadas y apreciadas, y para sentir miedos y aprensión.

Tener relaciones saludables no quiere decir que no sucedan cosas negativas. Siempre habrán dificultades, pero no debes centrarte en ellas. Tampoco significa que por estas dificultades la relación deba terminar. No pienses demasiado en esta circunstancias, sino en cómo solucionarla.

Por supuesto, hay situaciones que requieren reevaluar la relación y si vale o no la pena continuar. Pero cuando son problemas solucionables, concéntrate en eso, en solucionarlos.


Las personas inseguras siempre están buscando las cosas negativas de todo, para protegerse, y el problema es que siempre encuentran lo que están buscando. Porque lo atraen, lo crean. En cambio, las personas que construyen relaciones sanas y positivas, de calidad, siempre buscan y entienden los aspectos positivos en sus relaciones con los demás.

Cuando elegimos aceptar que una persona entre a nuestra vida, también elegimos aceptar cómo es, con lo bueno y con lo malo. Elegir aceptar completamente a alguien, creamos relaciones de calidad y nuestra felicidad crecerá.

Ten en cuenta y aprecie las cosas buenas y positivas de las personas y sus relaciones con ellas. Concéntrate en sus cualidades, talentos, defiéndelas y apóyelas, motívelas a mejorar y a luchar por sus sueños, y ve cómo florecen tus relaciones con ellos.