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10 SEÑALES DE QUE TU HIJO ES VÍCTIMA DE BULLYING


Ningún padre quiere que su hijo sea intimidado por bravucones, pero está es una realidad de muchos niños en el mundo. Esto no tiene nada que ver con tus habilidades como padres o tu valor como persona. Simplemente hay personas malas y tienes que lidiar con ellas cuando se crucen por tu camino.

El primer paso es identificar si tu hijo está siendo acosado por algún/algunos amigos o compañeros de escuela. Debes conocer los hechos antes de avanzar con las acciones.


Así que si sospechas que tu hijo está pasando por esta amarga experiencia, estas son algunas de las señales de advertencia:


1. CAMBIOS REPENTINOS EN SU RUTINA

Si tu hijo quiere cambiar su rutina repentina e inexplicablemente, debes preguntar por qué. Esto puede ser cosas tan simples como: no querer ir más en el autobús escolar, toma caminos más largos para ir a la escuela o al parque, ya no quiere ir más al parque o a su escuela, quiere abandonar las clases extracurriculares como baile, fútbol, etc. 

Esta señal por sí sola no significa que tu hijo esté siendo intimidado por un bravucón. Sin embargo no minimices está señal.


2. IGNORA LLAMADAS O MENSAJES DE TEXTO

El acoso cibernético está cada vez más en aumento. Incluso podría ser más grave que el acoso tradicional. Este tipo de acoso puede ser: Mensajes hirientes por texto, WhatsApp o Redes Sociales, Llamadas por teléfono o por aplicaciones, imágenes con Photoshop ridiculizando a tu hijo, cuentas en redes haciéndose pasar por tu hijo, etc.

Esta clase de acoso puede llegar a ser más grande e insidioso, y resolverlo es mucho más complicado.


3. LAGRIMAS Y BERRINCHES

Para los niños es mucho más difícil manejar sus emociones. Cuando se molestan por algo, pueden recorrer muchas emociones como: miedo, tristeza, ira, ansiedad, vergüenza.

Como padres deben estar alertas a los cambios repentinos y dramáticos de humor en tus hijos. También para las emociones y reacciones que no tienen sentido.


4. BAJA SU DESEMPEÑO ACADÉMICO

Esta puede tener muchas causas como problemas de aprendizaje, un mal maestro o el ambiente del aula. Pero igual que en todas las anteriores debes prestar mucha atención. Puede que el torturador de su hijo le esté robando la tarea, arruinando sus libros, distrayéndolos en clase, acechándolos en los pasillos de la escuela o evitando que vayan a lugares como la biblioteca o al laboratorio. Puede que esté haciendo la vida de tu hijo tan miserable que no puede concentrarse en nada. Habla con tu hijo si sus calificaciones bajaron y pregúntale por qué.


5. DOLOR Y TEMOR

Los moretones, ojos morados, arañazos, ropa rasgada, marcas por golpes con objetos como reglas, zapatos o pelotas, le faltan útiles escolares porque han sido robados o dañados.

Algunos bravucones no dejan marcas pero presta atención y no ignores si tu hijo tiene respuestas físicas al trauma que está viviendo, como dolores de cabeza, dolores de estómago, náuseas e insomnio.


6. COMPORTAMIENTO VIOLENTO

Es normal que el comportamiento agresivo del bravucón contagie a su víctima. Si tu hijo se pone violento frecuentemente, está siendo cada vez más rudo con sus hermanos o primos, e incluso te ataca a ti por cosas mínimas,  algo anda mal, es hora de que te sientes a hablar con él y preguntarle dónde está aprendiendo ese comportamiento.


7. CAMBIOS EN SUS HÁBITOS ALIMENTICIOS

Puede que tal vez no quieran comer o desarrollar un apetito repentino y voraz. Si no quieren comer puede ser por lesiones físicas reales o que quieren inventar alguna enfermedad para no asistir a la escuela. Si aumenta su apetito puede que los bravucones arruinan su comida, se las roban o les roban el dinero, o no los dejan ir a la cafetería.

Es por esto que pasa hambre y cuando llega a casa quiere acabar con todo y come en exceso. Cualquiera que sea el cambio, preocúpate y descubre el porqué.


8. AISLAMIENTO

Es posible que tu hijo se esté escondiendo en su habitación porque no quiere lidiar con sus "amigos" bravucones afuera o esté siendo rechazado o excluido de los juegos.  Así que habla con tu hijo sobre el porqué no quiere salir a jugar o por qué no se relaciona con sus amigos y compañeros.


9. EL AUTOESTIMA

Esta señal puede ser difícil de ver, especialmente en los adolescentes. Ya de por sí la pubertad es un bravucón. Puedes diferenciarlo si tu hijo se queja específica y repetidamente sobre la misma parte de su cuerpo, ya que podría estar siendo molestado por eso.


10. PASA MÁS TIEMPO CONTIGO

Aunque la mayoría de padres les encanta pasar tiempo con sus hijos, ¿tu hijo quiere pasar tiempo contigo porque quiere o por otra razón? Todos los padres quieren tener una solida, sana y buena relación con sus hijos, pero no debe ser a expensas de los traumas que puedan estar viviendo sus hijos. Así que si algo está fuera de lugar, querrás saber por qué.

El bullying es un problema complejo que puede requerir mucho esfuerzo para reconocerlo y solucionarlo. Mantente en comunicación constante con tus hijos, sé cercano a ellos, pregúntales sobre cómo estuvo su día. No ignores ninguna de estas señales, tu hijo puede estar sufriendo.