Ser feliz es una decisión.

LO NUEVO

¿KILOS DE MÁS?


Tener kilos de más no siempre se debe a la falta de voluntad, sino que puede estar relacionado con trastornos de metabolismo del cuerpo. Es por esto que por más dietas y ejercicios que se hagan, nada funciona. Mantener tu peso por el resto de tu vida, requiere que sigas y adoptes ciertos hábitos.

Uno de los errores más comunes es matarse de hambre y luego comer demasiado. Con esto, estás reduciendo tiempo de vida. Esto no es una dieta, sino un mal hábito que hace que tu cuerpo se esfuerce y acumule grasa cuando comes para usarla cuando dejas de comer.


A continuación te damos algunos consejos que pueden ayudarte a cumplir tu objetivo de bajar esos kilos de más y mantenerte en tu peso ideal: 


- No lo hagas por moda

Ten en cuenta tu edad, si eres hombre o mujer, tu estatura. Existen varias escalas, entre ella una donde calculas tu índice de masa corporal.

Calculemos tu masa corporal:

Tu peso ÷ (Tu estatura)² = Índice de masa corporal

Ejemplo:

85kg ÷ 1,60m² = 85 ÷ (1,60 x 1,60) = 85 ÷ 2,56 = 33 

Esto significa que se trata de alguien con un par de rollitos de más, ya que sobrepasa los 27 que es el índice de masa corporal ideal.

Ahora toma un metro, párate derecho y relájate. Ponlo alrededor de tu cintura, un poco más abajo del ombligo y sin meter barriga. Si eres hombre y tienes más de 90cm, y si eres mujer y tienes más de 80cm, están gorditos. Esto significa que tienen exceso de grasa en el abdomen.


- Lleva un registro

Por un par de semanas, anota lo que comes, cuánto, cuándo y cómo te sientes cuando lo comes (aburrido, culpable, triste, hambriento). Esto es para que conozcas tus hábitos, si comes compulsivamente, si lo haces por inercia o si respetas horarios. Así podrás hacer un buen plan con tu nutriciones y además te enterarás cuánto estás gastando en comida.


- Sé realista

No te ilusiones con perder mucho peso en poco tiempo, eso sólo significa recuperarlos con rapidez. Bajar más de 250 gramos por semana, no sirve de nada.


- Poco a poco

Nadie crea cambia hábitos de la noche a la mañana. Planéalo de forma gradual y en compañía de tu nutricionista. Puedes empezar por lo que compras, elimina: dulces, chocolates y productos altos en calorías. Si no están en tu casa, no los verás y no los comerás. 

Tampoco elijas bajar de peso una semana antes de casarte, irte de vacaciones o cuando te sientas triste porque terminaste una relación o te botaron de tu trabajo. Estos son periodos de mucha tensión que no dejarán adquirir la disciplina que necesitas.


- Come lo suficiente

Esto no quiere decir que dejes la olla vacía. Desayuna, almuerza y cena. No te saltes las comidas principales porque el cuerpo trata de reponer lo que no recibe. Si comes balanceadamente, en las tres comidas, no sentirás ganas de comer otras cosas a lo largo del día. 

Tampoco comas por comer. Elige alimentos nutritivos. Los seres humanos necesitamos dos porciones de carne (res, pollo o pescado) al día; dos de productos lácteos: cuatro de frutas y verduras; y por último tres de pan, cereales, granos o pastas. Esto sería una dieta balanceada, y todo depende de las porciones. Modérate.


Reduce las grasas, son las grandes enemigas de tu cintura y tu corazón. Aumenta las especias en las comidas, mejoran el sabor y quitan la ansiedad de las grasas. Usa cacerolas antiadherentes, ya que necesitan menos aceite. Quita la grasa de la carne y del pollo antes de cocinarlos. Di no a las frituras y sí a lo horneado.

Come las frutas frescas, te aportan fibra, vitaminas, minerales y calman las ganas de comer de más. Aumenta el volumen de fibra en tus comidas, hacen que te sientas satisfecho más rápido. Los cereales, las legumbres verdes, la calabaza y las espinacas son buena fuente de fibra. 


- Evita

Reduce o evita lo más que puedas consumir bebidas gaseosas, alcohol y toda comida que venga en paquetes. Lee las etiquetas de los productos que compras y prefiere lo que diga que contiene poca grasa, bajo en calorías, poca sal, sin grasas saturadas y lo que no sea frito.


- Ocúpate

Si estás sin nada qué hacer, más hambre te dá. El tiempo libre y el aburrimiento te llevan a picar. Manten activo tu cuerpo, menos la mandíbula.


- Por último

No te desanimes, estás empezando. Si tú eres o alguien en tu familia es diabético, hipertenso, tiene enfermedad cardíaca, gordito y no tienes cintura de avispa sino de obispo, consulta a tu médico.

No hagas las compras con hambre, no hagas dietas sin asesoría médica, cuando te mires al espejo no te juzgues, no te peses todos los días.

Y no olvides, ¡los gorditos también tienen lo suyo!