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4 RAZONES POR LAS QUE LOS HERMANOS SIENTEN RIVALIDAD ENTRE SÍ


Es algo bastante conocido en las familias numerosas, la mayoría del tiempo que pasas en tu infancia lo compartes con tus hermanos, más que con tus padres, algunas de estas relaciones son bastante buenas, ya que tienen un vínculo fuerte, mientras que en otras son precarias y la rivalidad entre los hermanos es desafortunada.

La rivalidad entre hermanos puede ser causada por el orden de nacimiento, las personalidades, como los tratan sus padres, y su ambiente fuera de la familia, una vez que comienzan las discusiones estas pueden convertirse en una guerra que podría durar toda la vida.


Muchos tienen la suerte de llegar a un acuerdo y resolver sus diferencias rápidamente, los hermanos y los padres deben entender la dinámica y las causas de este roce para poder resolver esos problemas.


4 Razones por las que los hermanos sienten rivalidad entre sí


1. Búsqueda de atención

Hacerse notar es una de las razones principales de la rivalidad entre hermanos, si la madre pasa más tiempo en las mañanas peinando a su hija el hijo se sentirá excluido porque no le dedica el mismo tiempo de calidad, pero cuando la mamá está con su hijo la hija necesita de su atención a pesar de que la mamá está enfocada en otra cosa en el momento.


2. Hay preferencias o trato desigual en el grupo


Los padres siempre dicen que no tienen un hijo favorito, sin embargo, es más que claro quién es el que recibe más atención y más regalos en navidad, cada niño es diferente, y con esto queda claro que hay niños que requieren más cuidados que otros, todos los niños viven distintas etapas en su crecimiento, donde necesitan más atención y cuidados que en cualquier otro momento.


Los padres suelen estar más cerca del niño que más los necesita, ya sea por cuestiones de salud o emocionales, es natural preocuparse por el más débil de la camada, cuando sé es un niño muchas veces es difícil entender por qué el otro recibe tanto y yo no tengo nada, se sienten abandonados y excluidos, lo cual afecta gravemente el buen desarrollo de su autoestima.

Puede que sus padres lo amen mucho y den la vida por él, pero el niño no se siente amado ni valorado, de allí inicia una rivalidad con el hermano, rencor hacia los padres y puede que un comportamiento rebelde.


3. Celos

La competencia amistosa es saludable en el desarrollo de los niños, que pase de ahí ya es preocupante, los celos en la familia son un factor de separación y un imán de problemas, la envidia puede estar presente desde la infancia, y esta, a medida que los niños van creciendo, crece junto con ellos, los padres deben tener cuidado de no fomentar estos sentimientos negativos, identificar el problema y resolverlo de manera inmediata.


4. Hacerlos competir

Es muy difícil que dos niños compartan las mismas habilidades o los mismos gustos por algo en específico, si uno de los niños es bueno en un deporte el otro puede tener habilidades artísticas, si ambos son buenos en deportes pero en destrezas distintas está bien, no importa si se parecen o si son polos completamente opuestos.

Ponerlos a ver quién es el mejor en el béisbol o en los campeonatos de matemáticas no los hará cercanos, se verán como enemigos quienes compiten por el premio llamado aprobación, compararlos también es un error común de los padres, no destruya el autoestima y la confianza de sus hijos por sus pensamientos inútiles, descubra las verdaderas cualidades de sus hijos, y no los fuerce a competir ni a ser igual que el otro.