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CÓMO SABER SI TU BEBÉ ESTÁ SUFRIENDO DE TERRORES NOCTURNOS RECURRENTES


¿Sabías que las pesadillas y los terrores nocturnos no son lo mismo?
 

Las pesadillas son sueños perturbadores fuertemente ligados a los sentimientos como la ansiedad y el miedo. En cambio, los terrores nocturnos son episodios ansiosos que ocurren mientras se duerme, son más drásticos que las pesadillas, ya que, con los terrores nocturnos, gritas, tiemblas y te estremeces aun estando dormido.

Este trastorno del sueño suele ocurrir entre los 3 y 12 años de edad, en la etapa de sueño no profundo a diferencia de las pesadillas que ocurren en el sueño profundo, es importante que aprendas a reconocer las señales y los síntomas que presenta tu bebé.


Este fenómeno suele producirse por cansancio extremo o sobreestimulación antes de ir a dormir, debes tener en cuenta que el bebé necesita estar tranquilo y relajado para que pueda tener un sueño óptimo. 


¿Cómo reconocerás las señales?


Reconoce si tu bebé está teniendo terrores nocturnos con estas señales:


1. Empieza a quejarse después de una hora de haber conciliado el sueño. Comienza a llorar, quejarse, pujar, patalear o todas juntas, si esto sucede una hora o una hora y media después de quedarse dormido lo más probable es que sea un episodio de terror nocturno, esto ocurre ya que en ese lapso de tiempo aún no duerme a profundidad y le permite moverse como si estuviera aun despierto estando claramente dormido.


2. No recuerda que estaba soñando. Cuando tienen pesadillas pueden recordar fragmentos del sueño, pero cuando es terror nocturno no recuerdan nada, ni de lo que soñaron ni que tuvo un episodio de terror nocturno, solo se siente agitado y muy confundido, el niño pudo haber llorado y gritado por minutos y no recordar nada de esto al despertar ni en el resto del día.


3. Tiene malestar físico. Con las pesadillas el niño puede seguir durmiendo tranquilamente a pesar de la incomodidad, con los terrores nocturnos se llega a producir taquicardia, sudoración y aumento del ritmo respiratorio. Al verificar estos puedes saber con más certeza de lo que está pasando con tu bebé, los episodios vienen acompañados con sudoración mucha movilidad y gritos.

Si tu bebé tiene menos de tres años lo más recomendable es llevarlo al médico para un diagnóstico más detallado, esto cuando los episodios se repiten semanalmente, con los niños más grandes la intervención médica es ideal cuando los terrores nocturnos se dan una, dos o tres veces al mes.


Previene el malestar de tu bebé cuidando su entorno, elimina las pantallas antes de los tres años, cubre los espejos de su cuarto, mantén fresca su habitación, aleja muñecos o posibles distracciones para tu bebé a la hora de dormir, busca la comodidad ideal para optimizar el descanso de tu hijo.

Así puedes prevenir terrores del sueño o cualquier otro malestar del sueño para tu bebé, mantén firmemente su horario de sueño, de sus comidas y de su baño, cuando tienes todo organizado correctamente no solo adaptarás a tu bebé a tu rutina y lo mantienes saludable.