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CÓMO DEJAR DE DISCULPARSE POR IMPULSO


Una disculpa sincera no es algo que cualquier persona pueda ofrecer, se trata de conectar tu honestidad y arrepentimientos con las palabras correctas para recuperar la confianza y el cariño de la otra persona, aceptar los errores y las equivocaciones que se han cometido a lo largo de la vida es esencial si se desea caminar correctamente hacia el futuro, pero si aborda estas situaciones disculpándose cada día por cada pequeña cosa llega a ser muy perjudicial tanto para ti como para los que te rodean.


¿Cómo dejar de disculparse por todo?

1. Busca la razón del por qué lo haces

Puedes hacerlo por tu cuenta, hacer una retrospectiva e inspeccionar tus pensamientos y recuerdos para encontrar la raíz del problema, un terapeuta es la ayuda ideal si sientes que no puedes hacerlo por tu cuenta, recuerda que la sala de terapia es un lugar seguro donde estarás a salvo de los prejuicios y malos comentarios de los demás. Puedes empezar desde hoy, así gozarás de los resultados más pronto de lo que crees.


- No puedes ser perfecto. Si eres una persona potencialmente perfeccionista verás los pequeños fallos como errores merecedores de disculpas, pero no es así, reorganiza tus prioridades y sé más consiente con tus expectativas, si llevas las cosas más lejos de lo que puedas nadar puede que te ahogues antes de empezar.

- No eres responsable de las acciones de otros. Así como no eres responsable de la felicidad de otros tampoco lo eres de sus decisiones y acciones, debes saber que cada quien es responsable de sí mismo desde que tienen la edad suficiente para considerarse adultos, no es correcto que lleves una carga más pesada que la que ya tienes y mucho menos una que no te corresponde.

- No vives para el placer o diversión de nadie. Eres un ser humano con autonomía, no le debes complacencia o entretenimiento a ninguna persona, no le debes temer al conflicto, los desacuerdos son un factor importante en las relaciones, tampoco les puedes agradar a todos y agachar la cabeza en el proceso.

- No vayas por lo fácil. Cuando te encuentras incomodo buscas escapar del sentimiento de malestar que te invade y optas por disculparte cuando ni siquiera te correspondía hacerlo.

- Padeces de baja autoestima. Algunas personas que carecen de autoestima sienten que no son lo suficientemente valiosos o merecedores de muchas cosas, pueden llegar a sentir que son una gran molestia cuando es todo lo contrario, llevándolos a disculparse con demasiada frecuencia.


- Sufres de ansiedad. Esta te lleva a disculparte ya que piensas demasiadas cosas que podrían pasar pero que no están ocurriendo realmente, lo haces para quedar más tranquilo contigo y con lo que puede pasar.


2. Haz conciencia de por qué debes dejar de disculparte con tanta frecuencia

Necesitas estar consiente de ti mismo y de la situación en la que te encuentras, solo así sabrás autorregularte y pensar con claridad.

- Toma notas. Si te das cuentas que hay una situación que te pone en aprietos y hace que no dejes de disculparte, si es por el trabajo, con ciertas personas o en la escuela.

- Respira y concéntrate. Piensa claramente si la situación en la que estás merece realmente una disculpa, si vale la pena y si es completamente necesaria.

- Analiza. Al pedir disculpas con tanta frecuencia te estás haciendo daño a ti y a las demás personas, analiza bien los datos que te brinda la situación, no siempre una disculpa hace bien.


3. Exprésate diferente

El disculparse con tanta frecuencia puede hacerse un hábito el cual llega hasta el punto de que lo haces sin darte cuenta, para evitar esto puedes cambiar las palabras que quieras usar, agradecer en lugar de disculparse, ser más cuidadoso al momento de preguntar, si no entendiste algo puedes re formular la pregunta sin necesidad de incluir una disculpa en la oración.


4. Establece límites

Después de pensar que es lo que vale la pena y lo que no, mantente firme a ti mismo, si decidiste dejar de disculparte por ciertas cosas, está muy bien, ciertamente hay muchas cosas por las cuales no vale la pena y no es necesario disculparse. Queda en ti investigar e indagar que es lo que debe mantenerse al margen, tampoco está bien que alguien quiera sobrepasar tus límites y te exija disculpas por nimiedades para cumplir su capricho o alimentar su ego.


Eres una persona valiosa, trabaja por ti y para ti, cada pequeño paso cuenta, el mar no se cruza en un día, se paciente contigo y premia tus avances, comienza hoy y sé feliz mañana.