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CÓMO LIDIAR CON LA IRA, INCLUSO CUANDO ESTÁS ENOJADO


Todos los seres humanos tenemos emociones básicas que nos ayudan a sobrevivir. Todos experimentamos alegría, felicidad, ansiedad, desesperación e ira. Algunas de estas emociones son difíciles de manejar, entre ellas está la ira.

La mayoría cree que la ira está ligada a estar enojado pero no siempre es así. Cuando estás enojado o molesto no siempre estás listo para lanzar golpes u objetos contra alguien. La ira por el contrario puede crear problemas en la vida de alguien al punto de hacer daño a su salud física, mental, emocional y poner fin a relaciones importantes y significativas.


Algunas personas lidian constantemente con la ira, otras solo la experimentan de vez en cuando. Lo importante es aprender a navegar por nuestras emociones e identificar lo que la desencadena para evitar los estallidos. 

Cuando tu temperamento se enciende demasiado rápido, puede ser un problema real. Cuando sientes ira tienes demasiadas hormonas del estrés en todo tu cuerpo, esto hace que tu sistema inmune se debilite, tu presión arterial aumente, así como otros problemas de salud.

La ira es una de las emociones que más fácil se demuestra. Antes de aprender a lidiar con este problema debes entender las raíces de tu ira, las causas que la desencadenan y sus consecuencias cuando no la manejas.


COMPRENDE EL ORÍGEN DE TU IRA

Todo depende de la situación, tu personalidad y tu estado de ánimo en ese momento. Algunas veces puedes tener poca tolerancia, estar frustrado, estresado, ansioso o nervioso lo que hace que exageres en tu reacción. 

Algunas personas son más propensas a enojarse que otras. Existen cinco rasgos principales en las personalidades de las personas que las hace más susceptibles a enojarse rápidamente. No necesariamente una persona tiene los cinco rasgos juntos. Éstas son:

- Neurosis: Las personas que luchan contra muchas emociones desagradables que no puede controlar. Puede que estén deprimidas, estresadas, tienen ataques de pánico, ira o de ansiedad.

- Sociables: Las personas con la vitalidad e inclinación a buscar inspiración en los demás, que les encanta estar rodeados de gente y suelen ser el alma de la fiesta.

- Amables: Las personas propensas a ser compresivas y solidarias.

- Cuidadosas: Estas personas con frecuencia son nerviosas y cautelosas cuando conocen gente y tienen nuevas experiencias. Muestran moderación y actúan con respeto.

- Creativas: Las personas que sienten admiración por las bellas artes, la exploración, la investigación.


Existen otros rasgos en la personalidad propensas a la ira:

- Complejo de superioridad: Estos individuos creen que están en un nivel más alto que los demás y que sus opiniones y derechos son más importantes que los que los demás.

- Gruñonas, quejumbrosas o rezongonas: Estas personas siempre se concentran en cosas que están fuera de su control.

- Falsas: Las personas que esconden sus emociones y con frecuencia usan máscaras.

- Cerrados de mente: Estos individuos sólo ven las cosas en blanco o negro. Sólo ellos tienen la razón y están en lo correcto.

- Frágiles: Estas personas tienen egos frágiles y baja autoestima.



SEIS FORMAS EFECTIVAS DE LIDIAR CON LA IRA

Ahora que sabemos todo sobre los problemas que puede traer la ira y los rasgos de las personalidades de las personas propensas a estos ataques, veamos como lidiar con ella. Para esto primero debes hacer una análisis consciente de ti mismo. Cuando estés a punto de perder el control, detente antes de llegar de explotar y ayúdate con estas formas de controlar con firmeza tus problemas de ira:

 
1. Cuenta hasta diez

Probablemente ésta es la forma más fácil para lidiar con un ataque de ira. Piensa antes de hablar o reaccionar es una parte importante para aprender a lidiar con la ira. Cuando sientas que en lugar o momento el ambiente está tenso, a un nivel peligroso, debes comenzar a respirar y contar para controlar tus emociones.


2. Aléjate de la situación

Sal a caminar y a respirar aire fresco. Esto te ayudará a tranquilizarte y calmar esa furia que se apodera de ti. Puedes combinar esta estrategia con contar hasta diez lentamente y respirando pausadamente. Cuando ya te hayas calmado, regresa y habla sobre el asunto o la situación que te sacó de tus casillas.


3. Descansa lo suficiente

Las emociones se vuelven locas cuando no se descansa correctamente. Duerme lo suficiente para que no estés de mal humor. Si estás de mal humor eres más propenso a enojarte. Saca tiempo para relajarte y dedicarlo a algún pasatiempo que te guste y te relaje. 


4. Considera diferentes perspectivas

Las personas de mente cerrada solo ven las cosas a través de sus ojos. Intenta ponerte en los zapatos de los demás. Mira las cosas como lo hacen los demás. Antes de encenderte y perder el control, haz una pausa y míralo desde otro punto de vista.


5. Involucra a un tercero

Otra persona puede ser más objetiva y ayudarte a tener más claridad y traer armonía a la situación. 


6. Encuentra una forma saludable de liberar esa emoción

Esta es una de las cosas más beneficiosas que puedes hacer para lidiar con tu ira. Practica algún deporte o alguna disciplina que te ayude a drenar toda esa rabia. Golpear un saco de boxeo serviría de mucho, incluso puedes ponerle una foto del objeto de tu ira. O simplemente puedes escribir en un diario lo que sientes.


Cuando haces ejercicio, liberas endorfinas que te hacen sentir bien y te ayudan a calmarte. Puede que debas probar varias cosas hasta que encuentres la que funciona para ti.


Si tus problemas de ira te están llevando al límite, busca ayuda profesional. Algunos problemas de salud mental tienen a la ira como uno de sus síntomas. No es difícil darse cuenta que tienes problemas de ira. Lidiar con la ira es un asunto serio que puede costarte mucho. Algunas personas con problemas de ira han perdido relaciones, amistades, trabajos e incluso su libertad. No esperes más y busca la ayuda que necesitas.